lunes, 18 de junio de 2012

Biodindicadores 2

En la siguiente presentación se resume el uso de bioindicadores acuáticos y su aplicación para el monitoreo de ríos en el Ecuador.

lunes, 4 de junio de 2012

Biodindicadores acuáticos de la calidad del agua

Como hemos descrito previamente, la calidad del agua es un tema crítico para asegurar agua en buenas condiciones para el buen funcionamiento de los ecosistemas y para garantizar la calidad del agua para las actividades humanas. Por muchos años se han realizado grandes esfuerzos por evaluar la calidad del agua a través de análisis físico-químicos y que resultan muy costosos a ejecutarse, especialmente en lugares sin acceso a laboratorios. Por ésta y algunas otras razones, se desarrolló un interés para realizar la evaluación de la calidad del agua utilizando bioindicadores acuáticos, que son especies de algas, bacterias, hongos, insectos, moluscos, o peces, cuya presencia en determinadas cantidades nos indican la calidad del agua de ríos y lagunas. 

Su uso como indicadores se basa en la adaptación de éstos organismos a las características del hábitat acuático. Por tanto, estos organismos reaccionan a cambios en las condiciones del río que pueden ser provocados por efectos de la contaminación. Son sensibles a cambios en el pH, oxígeno disuelto, temperatura, conductividad, y demás parámetros físico-químicos del agua de los ríos y lagunas. Dentro del grupo de los macroinvertebrados acuáticos hay grupos que son más o menos resistentes a los cambios que puede sufrir el río causados por la contaminación o algún otro tipo de alteración física, biológica o química de las condiciones del río. Su uso como indicadores de calidad del agua se basa precisamente en como los diferentes grupos responden a los cambios ambientales de las condiciones de los ríos y lagunas. Los grupos mayormente utilizados como indicadores de aguas limpias son los grupos de los órdenes Ephemeroptera, Plecoptera y Trichoptera, por su poca tolerancia a la contaminación y a cambios en las condiciones normales de los ríos. Mientras en el lado opuesto tenemos grupos como Oligochaeta y algunos Diptera son muy resistentes a estos cambios, y su presencia indica aguas contaminadas. 
Río Jondachi. Ecuador. Foto: Juan Calles.
 Sin embargo, entre más información se tenga sobre la biología de los organismos acuáticos mejor será el grado de confiabilidad de su uso como indicadores de la calidad del agua. En ambientes tropicales los estudios sobre las cadenas tróficas de los ríos, sus relaciones con las condiciones de las riberas y la interacción con las variables físico-químicas son parámetros determinantes para conocer la respuesta de los organismos a las modificaciones ambientales en los ríos y las cuencas por las cuales drenan.
Otras características que hacen de los macroinvertebrados buenos indicadores de la calidad del agua de un río son:
- Les afecta las condiciones físicas, químicas y biológicas de los ríos.
- Son sedentarios y no pueden escapar del río y reflejan la contaminación del río a largo plazo.
- Pueden mostrar los efectos acumulativos de la contaminación.
- Son claves en las cadenas tróficas de los ríos.
- Son relativamente fáciles de identificar y muestrear con un entrenamiento básico.
Sin embargo, existen algunas desventajas en el uso de los macroinvertebrados, la ausencia o presencia de un organismo acuático determinado no se puede ligar a un evento en particular de contaminación o a un parámetro específico. Por tanto, es necesario complementar el monitoreo de macroinvertebrados con la valoración físico-química del agua del río y de las condiciones de las zonas de ribera. Existen muchos métodos de colección de macroinvertebrados en los ríos, que varían de acuerdo a las condiciones del río y los objetivos del estudio.

En el siguiente enlace pueden encontrar un manual básico de uso de macroinvertebrados acuáticos desarrollado en Ecuador. 

lunes, 7 de mayo de 2012

El agua como ecosistema

Todos los días escuchamos sobre la problemática de la provisión de agua para las actividades humanas. Se llega a mencionar las guerras por el agua, se escucha noticias sobre inundaciones, construcciones de nuevas hidroeléctricas, se planean nuevos sistemas de riego, y nuevas captaciones de agua para consumo. Todo esto refleja nuestra visión sobre el agua que, históricamente se la ha visto exclusivamente como un recurso. De hecho, cuando hablamos del agua nos referimos a los recursos hídricos. Esta concepción del agua como un recurso ha hecho que pongamos poca atención a reconocer al agua como un ecosistema también. 
En los últimos años hay un mayor interés en reconocer las funciones que cumple el agua y los ecosistemas acuáticos para la regulación de la cantidad y calidad del agua. La constitución del Ecuador reconoce como tercer order de importancia al Caudal ecológico, visualizando la importancia del agua no solo como un recurso, sino también como la clave para el mantenimiento del ecosistemas terrestres y acuáticos. El agua y todos los organismos que en el agua se desarrollan son las piezas claves para mantener las cadenas alimenticias, la depuración de aguas servidas, la recirculación de los nutrientes, la producción de fibras, el mantenimiento de las pesquerías.

La biodiversidad que se desarrolla en el agua tiene interacciones complejas y que todo el tiempo brinda sorpresas a los investigadores de los ecosistemas acuáticos. Para describir la importancia de los ecosistemas acuáticos para el bienestar de todos tomaré el ejemplo de lo que ocurre en un río  que recibe aguas servidas.

Los ríos reciben millones de metros cúbicos de aguas servidas cada día a nivel mundial, las aguas servidas domésticas básicamente están constituidas por materia orgánica, nitratos, fosfatos, bacterias, hongos, fibras, principalmente. Cuando esta carga de materia orgánica ingresa a los ríos comienza un proceso de aprovechamiento de esta materia por parte de los habitantes de los ríos. Los primeros organismos en aprovechar esta materia orgánica son las bacterias y hongos unicelulares, posteriormente estas bacterias y hongos son el alimento de pequeños animales acuáticos denominados zooplancton. De esta manera, los nutrientes minerales y la materia orgánica que ingresó al río sirve para el desarrollo de estos grupos. Posteriormente, estas bacterias, hongos, algas y zooplancton son el alimento de animales más grandes denominados macroinvertebrados acuáticos. Los macroinvertebrados acuáticos son a su vez el alimento de peces y anfibios, que finalemente se convierten en el alimento de otros animales como aves, mamíferos, reptiles, anfibios, y por supuesto, los peces son una fuente de alimento muy importante para los humanos.
Cadena trófica en los ríos. Fuente: www.educambiente.es
Cuando la cantidad de aguas residuales es poca, o proviene de asentamientos humanos pequeños, los ríos, dependiente de su caudal, pueden absorver y reciclar los nutrientes provenientes de estas aguas. El problema comienza para los ecosistemas acuáticos cuando la cantidad de materia orgánica y aguas residuales en general, supera la capacidad de los ríos y de la biodiversidad acuática de absorver los mismos, y todo este sistema descrito se altera.
Lo descrito muestra la importancia de mantener ríos en buenas condiciones, con caudales suficientes para que los procesos de depuración puedan seguir ocurriendo. En los ríos del Ecuador, es precisamente la biodiversidad acúatica la que permite depurar las aguas servidas que arrojamos diariamente en los ríos ante la ausencia casi total de sistemas de tratamiento de aguas residuales. La mejor inversión que un país debe realizar es el cuidado de los ríos que garantiza la salud, alimentación, recreación y agua de sus habitantes.
La próxima vez que disfruten de un paseo por un río o laguna, recuerden que son ecosistemas muy frágiles, mantienen una biodiversidad alta y requieren de nuestro cuidado.

miércoles, 25 de abril de 2012

La contaminación del agua en Ecuador

Durante muchos años el tema del manejo del agua se ha limitado casi exclusivamente al manejo de embalses, construcción de canales de riego, drenajes, obras de captación, sistemas de agua potable, y alcantarillado. Es decir, se han centrado en la provisión de agua para las diferentes actividades, concentradas en la cantidad de agua que se puede entregar a una determinada población o para una determinada actividad. Sin embargo, Ecuador tiene una deuda muy alta en cuanto a los esfuerzos que se realizan para mejorar la calidad del agua, especialmente, del agua que se vierte producto de actividades industriales, domésticas y agropecuarias.

No se disponen de datos actualizados sobre la contaminación de los recursos hídricos en el Ecuador. Esto ha permitido que la discusión sobre la contaminación del agua se base más en anécdotas, percepciones, o discursos, que en datos reales. Los pocos datos existentes por esfuerzos puntuales realizados por Universidades, Empresas de agua y ONGs, demuestran altos grados de contaminación orgánica relacionada a la presencia de coliformes fecales y sedimentos provenientes de áreas deforestadas.
Planta de tratamiento de aguas servidas en Cuenca. Foto: ETAPA

En el tema de calidad del agua, la falta de información no es justificación para la inacción por parte de los usuarios del agua para tomar correctivos en este tema. La ciudad de Quito, por ejemplo,  no posee ningún sistema de tratamiento de aguas residuales de importancia, los que existen son muy pequeños o se encuentran al interior de algunas industrias. Como consecuencia, el deterioro de la calidad del agua se refleja en los altos índices de contaminación que se registran en los ríos Machángara, Guayllabamba y Monjas. Los esfuerzos para solucionar este problema en Quito no han dado sus frutos y a pesar de años de estudios, millones de dólares de inversión y actualizaciones de estudios, se estima que en el año 2018 Quito podrá contar con sus primeros sistemas de tramiento de aguas residuales.

Lamentablemente esta situación no es exclusiva para la ciudad de Quito, casi todas las ciudades de tamaño mediano y grande en el Ecuador, con excepción de Cuenca y algunos sectores de Guayaquil, carecen de sistemas de tratamiento de agua. Las consecuencias de la contaminación del agua se reflejan en los altos niveles de parasitosis, enfermedades diarreicas, y pérdida de la  biodiversidad acuática relacionadas a la mala calidad dal agua. 
  
La contaminación del agua provoca que muchos ríos a pesar de tener agua corriendo por su cauce, el agua  no se puede utilizar para riego, ganadería o generación electrica. Por tanto, se provoca una escasez de agua limitada por la calidad de la misma y no por la cantidad. Esto tiene consecuencias importantes en la gestión de los recursos hídricos ya que la falta de agua en las zonas bajas aumenta la presión sobre los páramos y ecosistemas de altura para suplir de agua de buena calidad a las poblaciones locales.

El siguiente video resume bastante bien el comportamiento de muchas personas y poblaciones en general con respecto al manejo de residuos contaminantes. Se piensa que al desechar los contaminates a un río este se los llevará y no será más un problema para el que arroja los residuos. Esto explica que históricamente las ciudades y poblados se han asentado en las orillas de los ríos para obtener agua de buena calidad río arriba de la ciudad, y descargar los residuos río abajo de las ciudades. Sin embargo, debemos pensar que toda el agua contaminada que fluye por lor ríos termina en los estuarios y mares de donde provienen los peces, y mariscos que consumimos. De este modo, en algún momento la contaminación que provocamos en las zonas altas de las cuencas afectarán nuestras fuentes de alimento. Por tanto requiere un compromiso de todos los habitantes desde las zonas altas a las zonas bajas para mejorar nuestras actividades y reducir la contaminación del agua.

Por lo tanto, es necesario que como ciudadanos nos informemos para con argumentos exigir a las autoridades locales y nacionales que se tomen los correctivos necesarios y urgentes para garantizar no solo la cantidad de agua sino también la calidad del agua que consumimos y que empleamos en todas las actividades diarias. La próxima vez que consumas un alimento, pregúntense de donde provienen y con que agua fueron producidos o cuando disfrute de un río o cascada averigue las condiciones de la calidad del agua de esos ríos.  







Citar como: Calles, J. (Fecha de visita). La contaminación del agua en Ecuador. Recuperado de http://www.agua-ecuador.blogspot.com/2012/04/la-contaminacion-del-agua-en-ecuador.html

martes, 10 de abril de 2012

El páramo y el agua en el Ecuador

Esta vez trataremos sobre uno de los ecosistemas fundamentales para la regulación de la cantidad de agua que recibimos e las ciudades andinas del Ecuador y sus estribaciones. En los últimos años hay un creciente interés por proteger los páramos del Ecuador y las zonas andinas en general. El páramo en el Ecuador se extiende a lo largo de los Andes desde la frontera con Colombia al norte hasta la frontera con Perú al sur. Según datos de EcoCiencia una organización ecuatoriana que ha trabajado muchos años en el tema de páramos, la extensión de los páramos en el Ecuador es de aproximadamente 12 650 km2, luego de Colombia que es el país con la mayor extensión de páramos en su territorio. El páramo en el  Ecuador se ubica sobre los 3000 metros de altitud. 

Mapa de páramos en el Ecuador. Fuente: EcoCiencia

En el Ecuador, la provincia de Napo es la que tiene la mayor extensión de páramo con aproximadamente 3633 km2. Es precisamente de los páramos de esta provincia que la ciudad de Quito se provee para abastecer de agua a sus habitantes y se extrae un volumen diario aproximado de 5m3/seg.

Laguna de Atillo, provincia de Chimborazo. Foto: Juan Calles
Se conoce a los páramos como la gran "esponja" por lo que por mucho tiempo se ha considerado a este ecosistema como la "fuente de agua" de las ciudades y el campo en los Andes ecuatorianos. Son las características de los páramos (baja evapotranspiración, alta nubosidad, mucha humedad relativa, suelos con alto contenido de compuestos orgánicos y alta capacidad de retención de humedad), lo que hace que este ecosistema sea un excelente regulador del ciclo hidrológico. De esta manera los páramos liberan lentamente el agua de lluvia y neblina que llega a los páramos hacia las zonas bajas. Por tanto los páramos no producen agua, pero si regulan muy bien el ciclo del agua y son un ecosistema con un alto rendimiento de agua por kilómetro cuadrado. 

Baja evapotranspiración: debido al frío de los páramos, la nubosidad  y alta humedad relativa, la vegetación pierde poca agua mediante este proceso.

El suelo de los páramos es muy importante para la conservación del agua y también para la acumulación de carbono. Gracias a la vegetación del páramo y los lentos procesos de descomposición, la materia orgánica en descomposición se acumula en el suelo y ayuda a mantener la humedad del suelo por más tiempo. Las actividades agropecuarias, la ganadería, la reforestación, la apertura de vías, la minería y los deportes de 4x4 en los páramos, degradan el suelo y alteran los flujos naturales del agua.

Si quieres conocer más sobre los páramos y sus funcionamiento les recomiendo visitar los siguientes sitios:

Infoandina
Mecanismo de información de páramos
Grupo de trabajo de páramos del Ecuador